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México necesita un organismo autónomo que evalúe la educación de manera imparcial y transparente: INEE

Escrito por Proceso 04.02.2019

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Ante la propuesta de desaparecer al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y dar paso a un centro de revalorización del magisterio, el organismo planteó la necesidad de que México siga contando con una instancia autónoma del Poder Ejecutivo que genere información y ofrezca recomendaciones de política para mejorar el acceso y la permanencia de todos los niños, niñas y jóvenes para garantizarles una educación de calidad, sin excepciones.

En un comunicado precisó que las funciones propuestas para la nueva entidad, que dependería de la Secretaría de Educación Pública (SEP), son distintas a la tarea de evaluar la calidad de la educación obligatoria “que debe corresponder siempre a un organismo constitucionalmente autónomo, en beneficio de más de 30 millones de mexicanos que están en la educación obligatoria”.

El Sistema Nacional de Evaluación Educativa (SNEE), subrayó, ayuda a las autoridades educativas a estar informadas sobre las condiciones en las que operan las escuelas, estudian los alumnos y laboran los maestros, y con ello trazar una hoja de ruta que les permita poner en marcha políticas y programas encaminados a darle solución a los desafíos que tiene el sistema.

De acuerdo con el organismo, decir que la evaluación soluciona los problemas educativos, es tanto como señalar que un examen médico cura la enfermedad del paciente.

“La evaluación sirve para que las autoridades educativas, especialmente la Secretaría de Educación Pública (SEP) y las secretarías de educación estatales conozcan sus sistemas educativos, conozcan cuáles son los resultados del aprendizaje de los alumnos, que reflejan en buena medida si las acciones de política de las autoridades educativas son efectivas o requieren modificarse para lograr que los estudiantes obtengan el máximo logro en su proceso de aprendizaje”, apuntó.

La evaluación brinda un diagnóstico confiable sobre la situación que prevalece en el sistema educativo, que ninguna autoridad educativa realiza ni proporciona a la sociedad, los padres de familia, y los investigadores, así como los legisladores, organizaciones civiles y sociales u organismos internacionales, abundó.

Según el INEE, la evaluación educativa es un mecanismo, perfectible siempre, de rendición de cuentas, por eso es que ese organismo –subrayó– es la institución del Estado mexicano que evalúa, de manera transparente e imparcial, que las autoridades educativas garanticen el derecho a la educación de las niñas, niños y jóvenes y no sólo lo enuncien.

“Los hechos cuentan más que las palabras, para eso sirve la evaluación educativa. Una función que no debe realizar la autoridad educativa, pues se convertirá en juez y parte de su propio quehacer. Lo que hoy saben las autoridades educativas sobre los retos del sistema educativo y la deuda con los grupos más vulnerables, es por el análisis imparcial y no complaciente del INEE”, recalcó.

Y sostuvo que su carácter autónomo implica que no requiere del visto bueno de las autoridades educativas para informar a la sociedad sobre el estado de cumplimiento del derecho a la educación.

“La autoridad debe ocuparse de su competencia –materializar el derecho a la educación de calidad para todos– sin deshacerse del mecanismo que puede avalar si lo que se está haciendo va en la dirección correcta o no”, acotó.

Ese organismo independiente que evalúa la educación es el INEE, insistió.